Verónica Reyes no buscaba joyas. Buscaba meteoritos.

Desde 1994, tres veces al año, se interna sola en el desierto de Atacama. GPS en mano, detector de metales al hombro, caminando desde las 8 de la mañana hasta las 6 de la tarde. Durante 30 días. En uno de los lugares más inhóspitos del planeta.

En más de dos décadas de expediciones, Verónica descubrió más de un centenar de rocas espaciales — fragmentos de asteroides provenientes del cinturón entre Júpiter y Marte, con más de 4.000 millones de años de historia.

Cada fragmento encontrado es enviado a la NASA para análisis y certificación. Solo entonces, Verónica lo convierte en joya.

Es la única mujer en Latinoamérica dedicada a esta actividad. Ganadora del fondo CORFO Innova Chile. Publicada en Vanidades, Conozca Más y medios internacionales. Reconocida por la International Society for Meteoritics & Planetary Science.

Hoy, Siderita vuelve a mostrarleal mundo la belleza de lo que cae del cielo.